
En una noche lluviosa,
Encontré abandonado.
Al frente de mi casa,
Un gatito mojado.
Era negro como el carbón,
Y sus ojos azul ilusión.
Me miro con desesperación,
Fue ahí que llamo mi atención.
Lo entre y lo bañe.
Le di de comer y beber.
Y después de todo un mes,
No lo volví a ver.
No me moleste,
Esa es su naturaleza.
Pero si lo extrañare,
Aunque ahora él no lo sepa.
Autora: Lourdes G Caraballo Elias
miércoles, 27 de enero de 2010
Solitario
Publicado por Lourdes G Caraballo Elias en 3:34 p. m.
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1 comentarios:
Cuandas veces ayudamos a alguien y luego se va
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