
Me tope con un famoso,
Pero al verlo no lo reconocí.
No sé si se puso celoso,
Porque en realidad no lo vi.
Pues discúlpame caballero,
Que ni un autógrafo le pedí.
Pero tu programa no puedo verlo,
Porque no tengo tiempo ni para mí.
Es la vida del puertorriqueño,
El trabajar para vivir.
Ya no encontramos el tiempo,
Ni para pasearnos por allí.
Ni el periódico puedo verlo,
Ya ni me entero que pasa aquí.
Así que no eres el único,
sábado, 15 de mayo de 2010
No reconocí
Publicado por Lourdes G Caraballo Elias en 3:38 p. m.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario