
En una noche oscura,
Sin una luz que alumbre.
Prendí una vela pequeña,
Para que la oscuridad no me dañe.
Esa pequeña llama
Podía calmar mi alma
Aunque su duración no era eterna
Aguantaba hasta la mañana
Y prendía otra vela
Cada vez que lo creía
Cuando me vela la oscuridad
Cuando creía que le temía
Pero no es la vela,
Ni es la oscuridad.
El temor que siento,
Es de la soledad.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Noches oscuras
Publicado por Lourdes G Caraballo Elias en 1:33 p. m.
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