
No me llames, no me hables, ni meres mi persona.
Es triste, agobiante y pareces un idiota.
Es repugnante, estresante, toparme con usted.
No quiero verle, ni escucharle, solo diga que no quiere volver.
Para emocionarme, ilusionarme, esperanzarme y así marcharme.
A encontrarme, reconocerme y volver a nacer.
Porque me hundiste, me lastimaste y como basura me trataste.
Ahora es tiempo de levantarme, olvidarte y crecer.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Olvidarte y crecer
Publicado por Lourdes G Caraballo Elias en 1:28 p. m.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario